“Productos de la Tierra”

La línea de productos de la tierra de la ibérique se compone principalmente de jamones, embutidos y carne de alta gama (sólo para segmento profesional).
Los productos son el fruto de nuestra selección minuciosa y exquisita a lo largo de la geografía ibérica, siempre con el mismo objetivo: encontrar ese producto que permite recuperar la autenticidad de su gusto.
Todos nuestros productos están libres de gluten, emulsifiantes, colorantes, lactosa añadida y otros aditivos no necesarios para garantizar la seguridad sanitaria del producto.

Jamón Ibérico de Bellota

Jamón Ibérico

Selección de productos

Jamones ibéricos

Paletas ibéricas

Embutidos Ibéricos 

Selección de productos

Lomos ibéricos de bellota

Lomitos ibéricos de bellota

Chorizos ibéricos de bellota

Chorizos de León

Sobrasada

Otros productos Ibéricos

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Conservas

Semiconservas

El cerdo ibérico. Una animal que da lugar a una materia prima única

El cerdo ibérico, endémico de la Península Ibérica, es una raza de cerdo descendiente del jabalí mediterráneo, el Sus Scrofa Mediterráneo. Criado históricamente en semi-liberdad, presenta entre otras características de interés la de acumular entre 5 y 6 veces más grasa intramuscular que el resto de razas de cerdo. Esto permite a sus carnes lograr una untuosidad y jugosidad excepcional para la elaboración de carnes, tanto frescas como curadas.

La Dehesa. Un lugar para la cría del cerdo en libertad

El cerdo ibérico de Bellota, se alimenta en libertad entre los meses de Octubre a Febrero-Marzo en los bosques de la Dehesa. Es la llamada Montanera.

La Dehesa es un ecosistema único formado principalmente de bosques de encinas, quejigos y alcornoques que ocupa gran parte del Sur, y Sur Este de la Península Ibérica, tanto en España como en Portugal.

Allí el cerdo se alimenta de lo que encuentra en el suelo, principalmente hierbas, rastrojos, raíces y sobre todo bellotas. Esta alimentación vegetal, rica en ácidos oléicos (similares a los de aceite de Oliva), pasará posteriormente a la grasa del animal conformando una grasa animal única por su riqueza en ácidos grasos insaturados (el llamado colesterol bueno).

Secaderos: Unas condiciones de curado perfectas

El alto contenido en grasa del cerdo ibérico, permite una penetración de sal suave y un curado lento, que en el caso de los jamones de cerdo ibérico de Bellota dura entre 3 y 5 años. A esto se unen las excepcionales condiciones meteorológicas de la Península Ibérica para el curado de jamones y embutidos: veranos muy cálidos e inviernos fríos y secos.

La ibérique le ofrece una gama de jamones y embutidos ibéricos de Bellota con un % racial igual o superior al 75%, y alimentación de bellota y curados superiores a los 3 años.