“La Península Ibérica”

La península ibérica1 se encuentra situada en el sudoeste de Europa; está rodeada por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico, y unida al resto del continente europeo por el noreste. Su nombre proviene del río Íber, probablemente el actual Ebro, aunque también pudiera ser otro río de la provincia de Huelva, donde textos muy antiguos citan un río Iberus y un pueblo al que llaman iberos. Los antiguos griegos la llamaron Iberia.2 (definición de wikipedia)

Estrabón

Iberia… se parece a una piel de toro tendida en el sentido de su longitud de occidente a oriente y en el sentido de su anchura del septentrión al mediodía.

EstrabónGeógrafo e historiador Griego
Camilo José Cela. Escritor

“El jamón se goza no sólo oliéndolo y gustándolo, ya que el frenesí puede aparecer mirándolo y mascándolo. Es un bocado propio de bienaventurados”

Camilo José Cela. EscritorPremio Nobel de Literatura

Una región de contrastes

Costas suaves que en pocos kilómetros se convierten en potentes montañas donde no es difícil ver la nieve en verano, diferencias de temperaturas de más de 20 grados según las regiones… así es la Península Ibérica, un territorio marcado por las diferencias.

Su fuerte orografía (España es el tercer país más montañoso de Europa, por detrás de Suiza y Austria) y un clima cambiante son la fuente de su riqueza y variedad natural: la península es una de las zonas de Europa con una flora y fauna más rica en especies, muchas de ellas endémicas, y en superficie forestal, España es el segundo país de la Unión Europea en superficie forestal sólo superado por Suecia.

La existencia de estas grandes montañas y depresiones, unida a la extensión de sus costas, unos 6700 kilómetros (aproximadamente un 20% más que Francia), le dan además una rica variedad paisajística.

La riqueza de su gastronomía

imagenes_bodegoninterior_0f4dc892Esta riqueza topográfica y climática se ve reflejada en la variedad de sus productos y en su gastronomía. La lista es extensa, a aceites de oliva, frutas y hortalizas, quesos, vinos… sumamos los productos del cerdo ibérico; jamones y embutidos, sin olvidar cecinas, sobrasadas, o carnes, como la ternera gallega o avileña.

A los productos de la tierra se unen los de mar. El extenso y variado litoral de la península (acantilados combinados con extensas playas y deltas), permite una amplia gama de productos frescos tanto en pesca como en mariscos y algas.

A esta tradición marinera se añade un saber hacer único en la elaboración ya sea en salazón, ahumados o aceite desde época romana.

La ibérique quiere recuperar esos productos de excepción, a través de una cuidadosa selección apoyada en el respeto al producto y a una cuidada elaboración para compartirlos con los amantes de la buena gastronomía. Bienvenido a nuestro universo.